

EL
COUNTRY
PROTESTA
Punk
DE
GRITO
COMO
POR: DAIANA BARRERA PENAGOS

Géneros musicales como el punk y el rock se han destacado en que su enfoque musical deje un mensaje político y social respecto al contexto determinado en el que surgen distintos artistas. Bandas y artistas como Molotov, La pestilencia y Doctor Krápula han perdurado al pasar de los años con un planteamiento musical clave y destacable.
La banda Mortis y los desalmados nace en 2019, se ha destacado por utilizar la música como una forma de denuncia social a un número de sucesos que han marcado al país. Entre sus canciones se destacan “Larga vida al patrón”, una sátira política hacia un exmandatario del país, y “Cadáver andante”, esta representa la cruda realidad que han sufrido las personas inmersas en una guerra interna del país.
Mortis y los desalmados se distinguen por el género musical del country punk. Actualmente la banda está conformada por cuatro integrantes: Mauricio Vela Mortis, vocalista y fundador de la banda; Nicolás Gonzales, el bajista; Oscar Gómez, el baterista y por último Tao Gómez, el contrabajista, quien participa en otra banda llamada “Aguas ardientes”.
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Con una energía llena de alegría y carisma, Mortis y Nicolás se encuentran sentados el uno al lado del otro con un aire de seguridad frente al tema.
¿Cómo nació Mortis y los desalmados?
“Mortis y los Desalmados nació alrededor de 2019 —responde Mortis—. Yo vengo de una banda que se llama Salidos de la Cripta, que es una banda de Saikovilli, de hecho, se terminó el año pasado. Así que pensé en realizar un tipo de música diferente, porque el Saikovilli es una chimba. Es un ritmo musical que tiene como mucho punk, mucho rockabilly, pero una de las raíces de esta es el country. Entonces, me antojé de hacer una banda de country y empecé a tratar de conectarme con gente, y ahí me conecté con este maravilloso ser humano de cachucha de Sao Paulo, que se llama Nicolás, y con muchos otros amigos y así empezamos a conformar este proyecto que se llama Mortis y los Desalmados”.
Un recuerdo indeleble que tiene la gente de Nicolás, el bajista, son sus tatuajes en ambos brazos y los anillos que sobresalen en sus manos, mientras que Mortis, el vocalista y fundador de la banda, lleva con el un sombrero que demuestra esa aura de vaqueros y parranda de degenerados que buscan manifestar con tan solo escuchar el nombre de la agrupación.
¿Cuál ha sido el enfoque musical de la banda?
“La primera influencia siempre ha sido por parte del country, aun así, ha estado mucho la vena del punk, y digamos que la propuesta siempre ha sido como hacer una narrativa colombiana-latinoamericana a través de un género que es muy antilatinoamericano, y ese es el country —responde Mortis—. Básicamente hacer algo bien disruptivo a la inversa”.
“Es apropiación cultural de un género que no nos pertenece y poder hacerlo a lo colombiano”, Nicolás dice.
¿Cómo creen que funciona el papel de la música protesta dentro de la banda?
“Importantísimo —responde Mortis—. Yo creo que es de las cosas más importantes que tiene este proyecto, porque además nació en una época donde los ánimos políticamente estaban muy caldeados, inclusive mucho más que ahora. Esto fue en 2019, 2020 y 2021. Todo este tiempo cuando empezó el estallido social; digamos que se explotó una olla a presión que venía mucho tiempo cocinándose. Entonces es muy emocionante para nosotros poder hacer parte de eso y poder decir las cosas que pocos artistas se atreven a decir”.
“Al principio no sabíamos qué hacer. En 2019 empezamos la primera canción, esta la hizo Mortis, que se llama “Yo Mejor Me Voy”. Y la segunda canción fue “Glifosato Blues” —agrega Nicolás—. Así que empezamos a darnos cuenta de que queríamos hacer algo un poco más político. Mortis empezó a escribir cosas más políticas, influenciado un poco sobre el estallido de 2019. De hecho, participamos en las protestas”.
“Tocamos “Glifosato Blues” enfrente de la embajada de Estados Unidos —Mortis lo recuerda mientras sonríe—. Fue hermoso poder decir que los gringos quieren oler y yo tengo que comer”.
Con un toque de nostalgia y risa pícara en torno a este recuerdo en la embajada. Mortis menciona que la inspiración para componer “Glifosato blues” nace ya que técnicamente se robaron una canción de Hank Williams, titulada “Lovesick Blues”. En este se relata que una persona esta descorazonada porque su mujer lo dejó. Pero para ellos el sentimiento de despecho era distinto. Este sentimiento surgía debido a la situación por la que pasaba el campo a causa del glifosato.
Mortis y ante esto ¿cómo reaccionó la institucionalidad?
“Yo creo que estaban muy lejos; en realidad fue simbólico”.
“De hecho, fue más significativo para la gente en ese momento que para la institución —Nicolas agrega—. A los gringos les vale huevo porque igual ellos lo financian. Así se puede ver la simbología que podemos llegar a hacer con la música”.
“No se trata de cómo reaccione la institución, sino de cómo nos juntamos como colectivo”, continúa Mortis.
“Glifosato blues” es una de varias canciones que este grupo se ha encargado de componer en torno a la denuncia social de una serie de situaciones del contexto colombiano. Entre el repertorio de las doce canciones publicadas para el álbum “Glifosato blues” se encuentra “Cadáver andante” y “Larga vida al patrón”. Ambas relatan dos situaciones por las que ha pasado Colombia, sin embargo, desde dos puntos de vista diferentes.
“Cadáver andante” “es un desahogo. Yo trabajo como analista de conflicto armado —cuenta Nicolas—. Entonces tengo que leer muchas historias de víctimas y de victimarios. Así que hablo con exguerrilleros o presos en la cárcel por paramilitarismo u otros. Toda esa información que tengo de primera mano termina inspirándome para hacer una canción. Hay una parte donde hablamos de los líderes y lideresas sociales que son asesinados, pero yo creo que la canción va un poco más allá. Es un canto de todas las personas que están inmersas en el conflicto armado, sin tener que estarlo. Desafortunadamente la guerra en el campo es un todos contra todos en pro de un solo negocio”.
Mortis se emociona cuando habla de “Larga vida al patrón” una de las canciones más fundamentales dentro de la carrera musical de la banda: “Uf, Larga Vida al Patrón, ese sí es el señor desahogo hacia un personaje, que ha sido muy importante y que impresiona la cantidad de poder que ha podido acumular a lo largo de los años. Esa canción básicamente es una burla a un personaje que ha sido el abanderado número uno de la derecha colombiana y ha sido una persona que ha financiado y propiciado la creación de grupos paramilitares. Nos parecía importante hablar de esto de una manera en la que la gente se pudiera identificar y que la pudiéramos cantar todos juntos”.
A pesar de todo el contexto que tiene esta persona como figura política ¿Que opinan del uribismo como movimiento político?
“La verdad yo veo al uribismo muy caído —Mortis responde—. La derecha colombiana me parece que es un movimiento muy triste. Por ejemplo, uno entra analizar ¿cuáles son los intelectuales de la derecha colombiana?, pero realmente no tienen ideas y propuestas serias. La política en general de Colombia es un ejercicio muy complicado; ha existido una hegemonía muy larga en este país, donde la política ha funcionado de una manera en específico. Siempre ha sido a través de una mermelada y favores políticos, y hacer que eso cambie de un momento a otro es muy difícil”.
“A mí la derecha colombiana me da miedo, marica —agrega Nicolás mientras Mortis suelta varias carcajadas—. En realidad, es la política del odio. Se ha vuelto tan visceral, que finalmente yo creo que por eso me da miedo. La gente vota más por la persona que por lo que puede pensar. En el discurso actual afirman que no podemos repetir a un presidente guerrillero, cocainómano, etcétera. Así que cualquier pendejo que esté en una esquina y que tenga un poquito de poder puede subir fácilmente”.






Mortis ¿Por qué es fundamental utilizar espacios como el rock al parque para visibilizar la música protesta?
“Para mí lo importante de esos espacios es lograr tener una plataforma para intentar masificar un poco la música. Porque de esa manera se puede llegar a muchas más personas y si uno tiene una banda que tiene la intención de llevar un mensaje social importante, esta plataforma puede ser muy valiosa. Pero también pienso que no es la única. Hay muchos otros lugares y muchos otros espacios que también funcionan para esto y de los cuales también hemos hecho parte”.
En el 2024 Mortis y los desalmados se presentaron en el concierto de rock al parque. En éste cautivaron al público con sus letras. Entre las canciones que cantaron estuvo presente “Larga vida al patrón”. Por medio de las pantallas gigantes del escenario aparecieron una serie de gráficos en torno al expresidente Álvaro Uribe. Debido a esto, la puesta en escena se viralizó por medio de redes sociales como TikTok.
¿Ha existido censura o repercusiones posteriores debido ese concierto?
“Mas que censura, amenaza —Nicolás responde—. Lo que pasa es que en TikTok se viralizó muchísimo esa canción hasta que nosotros ya no dimos abasto. Yo decidí dejar el celular en silencio, ya que era notificación tras notificación, sin importar el horario. En primer lugar, la gente escribió cosas muy buenas”.
“Mucho apoyo también, más que todo apoyo”, dice Mortis.
“Pero no falto el comentario en el que nos decían que somos guerrilleros o en el que nos amenazaban de muerte. Hubo mucha gente que escribió cosas bastante fuertes”, continúa Nicolás.
A pesar de esta situación ambos se ríen de recordar dichos comentarios y aun así destacan que “Larga vida al patrón” ha sido una de las canciones más solicitadas en distintos escenarios, incluyendo pequeños toques que han realizado en lugares donde es el publico quien pide que la canten.
“Rock al Parque fue el que más creyó en esa canción —dice Nicolás—. Posterior a la presentación hablamos con uno de los jurados y él nos dijo: ‘qué chimba que hayan tocado esa canción, porque los tres jurados que estuvimos ahí, queríamos que esa canción se tocara’. Felipe Zarruk, una persona que tiene un recorrido musical importante, lo primero que dijo fue que por fin volvió el rock de protesta a Rock al Parque y que hacían falta bandas que tuvieran un contenido político fuerte mediante una discusión, y no tanto rock blandito si se podría llamar así”.
¿Cómo creen que actualmente la música protesta está siendo relevante en el país?
“Hay un resurgir —responde Mortis—. Está volviendo lentamente este cuento de hablar de las cosas que pocos quieren hablar, pero siento que sí hace falta un poco más. Sí me gustaría escuchar más bandas de rock hablando de política”.
“Lo que pasa es que no es apoyado, nunca ha sido apoyado ni aquí ni en ninguna parte. Tal vez a la gente le da miedo. Uno piensa, si yo quiero ser artista, ¿qué vende más? Hablar de mis desamores, o hablar de la fiesta con mis amigos, o hablar del contenido político que está sucediendo en el país o en el mundo”, añade Nicolas.
Con gran convicción respecto al tema, él cuenta que guarda un gran respeto por la banda Molotov. Desde un principio esta se mostró ante su público con un enfoque de protesta desde el punk, que hoy en día sigue manteniendo. Manifiesta que desde sus 13 años los escucha y en la actualidad los sigue viendo y escuchando con el mismo respeto y admiración.
¿Qué opinan respecto a que la música protesta sea comercializada?
“Ahí hay un lío, porque si me quiero volver comercial con la música protesta, entonces ya la gente del underground me deja de escuchar. Y comienzan los comentarios de qué mierda de banda o de que se vendieron, pero si me devuelvo al otro lado no voy a tener recursos ni gestión”, responde Nicolás.
Pero en ese caso ¿creen que existe un punto medio entre ambas posibilidades?
“Yo creo que no puede haber punto medio, toca mandarse, simplemente toca hacer lo que uno pueda con las herramientas que uno tiene y si eso lo lleva a uno a volverse comercial toca hacerlo”, dice Mortis.
“Lo importante es nunca vender las convicciones de uno”, añade Nicolás.
“Pero digamos que comercializar el arte y poder vivir dignamente del arte, no tiene por qué ser castigado”, concluye Mortis.










